Doce semanas trabajando conmigo, uno a uno, dos horas por semana, hasta que tu precio, tus clientes, tu oferta y tu cierre dejen de depender de tu estado de ánimo y empiecen a depender de un sistema.
Sin motivación. Con método.
Nueve bloques operativos calibrados a tu negocio en la primera sesión. Estos son los seis que nadie se salta:
Cuánto cobrar, cómo decirlo sin que te tiemble la voz y cómo sostenerlo en silencio. Sales de aquí con tu tarifario nuevo, escrito y defendible.
Calificar antes de vender: las preguntas que separan al cliente del ladrón de tiempo, y el valor de despachar al que nunca va a pagar lo que vales.
"Está caro", "hazme precio", "déjame pensarlo". Ensayamos las respuestas con tus objeciones reales hasta que salgan solas, sin regalar margen.
Qué vendes exactamente, cómo se llama, qué incluye y qué NO incluye. Una oferta clara cierra sola; una oferta confusa se negocia siempre.
El diagnóstico que hace que el cliente te pida el precio él solo. Llamadas y reuniones reales tuyas, revisadas y corregidas entre sesiones.
Cómo presentarte, tu bio y tu presencia: que el cliente llegue medio convencido antes de la primera llamada. La autoridad se demuestra, no se anuncia.
Antes de cobrarte un centavo necesito saber qué vendes, a quién y qué te está frenando. Si veo que la mentoría no es la solución a tu problema, te lo digo de frente y no entras.
Diagnóstico completo de tu negocio y calibración de los nueve bloques a tu caso. Sales con el plan de las 12 semanas escrito.
Una sesión de dos horas por semana y tareas reales entre sesiones: llamadas que haces, precios que subes, clientes que filtras. Esto no se aprueba escuchando: se aprueba cobrando.
Si seguiste leyendo, probablemente sí es para ti.Escríbeme.
Rafael Suárez vende desde los ocho años: cajas fuertes y registradoras fiscales en la empresa de su familia en Venezuela, su propia distribuidora de repuestos, dos décadas de servicios audiovisuales a marcas que no regatean. Llegó a Quito con 200 dólares y cuatro días de bus encima, y lo primero que hizo fue vender. Nunca pisó un aula de ventas hasta los 40: todo lo que enseña lo cobró primero.
"He cobrado caro y he estado quebrado. Las dos cosas enseñan. La segunda enseña más rápido."